El ‘Estudio sobre la Visión En España’ realizado en 2017 concluye que 44,5% de la población en España sufre presbicia. Este es un proceso de degeneración natural que comienza entre los 40-45 años. Así que, si te encuentras próximo a alcanzar esa edad o ya estás en ese tramo, es muy probable que este artículo sea de tu interés.

Antes de comenzar a explicar qué es la presbicia debemos informar a nuestros lectores y clientes de Óptica Candilas que su detección es posible, por lo que recomendamos como siempre hacer revisiones anuales de nuestra vista. No obstante, aunque no existe método que evite la presbicia, sí existen diferentes tratamientos que pueden ayudar a mitigar sus efectos.

Pero, ¿qué es la presbicia?

La presbicia se produce porque la lente natural del ojo, que permite enfocar las imágenes a diferentes distancias, comienza a perder la elasticidad del cristalino. Esto provoca dificultad para ver con nitidez y la capacidad de acomodación disminuye. Durante la juventud este cristalino es más flexible, pero con el paso de los años pasa a tener una mayor rigidez, lo que provoca que la capacidad de contracción se reduzca, dando lugar a la presbicia.

Como hemos mencionado anteriormente es un proceso natural, que es muy común y al que también se le denomina vista cansada.

¿Cómo podemos detectar la presbicia?

Uno de los principales síntomas es la dificultad para para enfocar los objetos a poca distancia (menos de 1m). En consecuencia, optamos por alejar el objeto, ya sea un libro o el móvil para poder verlo mejor. Además, podemos detectar que las letras de un texto están borrosas.

Todos estos síntomas se unen a otro muy común, el dolor de cabeza al fijar la vista en la lectura durante mucho tiempo. Al finalizar el día o en momentos donde haya poca iluminación se suele producir además fatiga ocular con enrojecimiento del ojo, escozor, arenilla, lagrimeo, ojos secos. Es importante que en nuestro día a día vayamos observando si presentamos algunos de estos síntomas. Debemos pensar que la presbicia es progresiva, por lo que puede que no todas estas molestias las notemos de una vez y de forma clara, puede que vayan apareciendo poco a poco.

¿Qué tratamientos existen?

Una vez acudimos al oftalmólogo para una revisión anual o ante la detección de algunos de los síntomas probables de presbicia se procede a la corrección óptica con gafas. Esta es la opción más frecuente. Existen diferentes tipos de gafas:

  • Monofocales: Ayudan a mejorar la visión de cerca y es recomendada para la realización de tareas puntuales.
  • Bifocales: Combinan la visión de lejos y de cerca
  • Ocupacionales: La parte superior del cristal de la gafa sirve para la visión a distancias intermedias y la parte de abajo para distancias próximas. Este tipo de gafas son muy recomendadas para las personas que pasan muchas horas delante de pantallas.
  • Progresivas: Cambian progresivamente la graduación para corregir tanto la visión cercana, como intermedia y lejana.

No sólo las gafas pueden ser útiles para corregir la presbicia, también pueden emplearse lentillas y en algunos casos la cirugía. En este último caso, será un especialista el que determine la idoneidad de la cirugía refractiva.

En caso de sospechar que pueda tener presbicia o cualquier otro síntoma que afecte a su visión, no dude en visitar nuestra tienda ubicada en la calle Las Candilas, 27. Nuestros veinticinco años son una garantía de experiencia y profesionalidad.