En Óptica Candilas somos conscientes como cada verano y debido principalmente al calor, cambian nuestros hábitos. Acudimos a piscinas y playas para refrescarnos. Tomamos precauciones para la piel (cremas solares, hidratantes, etc.) y nuestro cuerpo nos pide hidratarnos de forma más abundante. Debido a la claridad también aumenta el uso de las gafas de sol.

Respecto a otras épocas del año, las infecciones oculares aumentan bastante en el verano. Por lo tanto, debemos prestar mayor cuidado a nuestros ojos durante estos meses.

Sobretodo cuando nos metemos en una piscina, nuestros ojos se exponen al cloro y otros productos, el cloro es un agente químico usado para el mantenimiento del agua. Puede provocar la irritación de los tejidos oculares y con ello sensaciones molestas como inflamación de la córnea, visión borrosa, dolor, sensación arenosa, aumento del lagrimeo, picazón, enrojecimiento, excesiva sensibilidad a la luz, legañas matutinas.

En la playa, el agua salada es la causante de las irritaciones oculares y el viento el que puede provocarnos los problemas. Millones de partículas de arena se mueven en cada ráfaga, y si entran en los ojos no debemos frotarlos, ya que pueden lesionarse los tejidos externos del ojo. Lavarse los ojos con agua, suero fisiológico o lágrima artificial hasta que se eliminen las partículas es el tratamiento idóneo.

En otros medio no habituales en Canarias pero si vamos a viajar es bueno saberlo por si visitamos ríos, lagos o embalses en los que la corriente disminuye y la temperatura del agua aumenta, hay que tener especial cuidado porque en esas condiciones las bacterias y otros microorganismos crecen y se concentran. Éstos también pueden provocar infecciones severas en nuestros ojos.

A la hora de tomar un refrescante baño, recomendamos usar gafas protectoras y en el caso de que fuésemos usuarios de lentes de contacto, se recomienda el uso de lentillas desechables diarias, ya que el material absorbe el agua y se deteriora con rapidez.

De cualquier forma no debemos de preocuparnos en exceso, con las acciones preventivas adecuadas los posibles riesgos quedarán bajo control y podremos disfrutar de la playa y la piscina. Si aún así, tenemos algún problema, nunca debemos automedicarnos con colirios sin la supervisión de un especialista.

Pero recuerda siempre nos tienes para cualquier consulta, ya sabes visita Óptica Candilas para cualquier duda sobre le cuidado de tus ojos.